Campaña "Trabajo Digno para una Sociedad Decente""

 

 

 


 

 
 

Comunicado de la JOC y la HOAC en el 1º Mayo 2017

 


 

 

Si el Gobierno continúa con su uso abusivo del Fondo de Reserva de las Pensiones lo agotará este mismo año. Esto no era algo inevitable, es fruto de una opción política: el Gobierno tenía y tiene otras posibilidades para incrementar los ingresos, tanto a través de las cotizaciones sociales (su peso en España es del 12,3% del PIB frente al 15,3% en la zona euro y el 13,2% en el conjunto de la UE), como de los impuestos (los ingresos fiscales en España están 6,8 puntos por debajo de la media de la zona euro y 5,4 por debajo de la media de la UE).

Pero este hecho solo es un síntoma de un problema mucho más grave de cara al futuro. La opción política que se ha hecho respecto al sistema de pensiones va en la dirección contraria a la de la justicia, pues parte de un supuesto injusto: hay que adaptar el sistema de pensiones al nuevo modelo económico-social (el de la especulación financiera, la máxima rentabilidad a costa de lo que sea, el empleo precarizado, el debilitamiento de los derechos sociales…), en lugar de a lo que sería justo: transformar el modelo económico para que responda a las necesidades sociales. ...

 

 

Continúa leyendo

 

 
 

 

 

     Al terminar el Año de la Misericordia, el papa Francisco nos invita, en su carta apostólica Misericordia et misera, a continuar cada día en el empeño por «avivar el valor social de la misericordia» para mirar al futuro con esperanza. «Estamos llamados –nos recuerda Francisco– a hacer que crezca una cultura de la misericordia (…) en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando ve el sufrimiento del hermano» (n. 20). Es urgente restituir la dignidad a tantas personas y construir una sociedad justa y fraterna (n. 19). Esta necesidad social reclama nuestra respuesta como Iglesia, de forma que «la conversión pastoral que estamos llamados a vivir, se plasme cada día, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia» (n. 5), porque «el camino de la misericordia es el que nos hace encontrar a tantos hermanos y hermanas que tienden la mano esperando que alguien la aferre y poder así caminar juntos» (n. 16). «El carácter social de la misericordia obliga a no quedarse inmóviles y a desterrar la indiferencia y la hipocresía (…) para que la justicia y una vida digna no sean solo palabras bonitas, sino que constituyan el compromiso concreto de todo el que quiere testimoniar la presencia del reino de Dios» (n. 19).

 

Continúa leyendo

 

 

 

 

     El resultado de las elecciones en Estados Unidos, el auge de la extrema derecha en Europa, los nacionalismos excluyentes, la xenofobia… son síntomas de una situación generada por las políticas y los comportamientos sociales que se rigen por la idolatría del dinero y la codicia sin límites. Unas políticas que han generado permanente inseguridad para muchas personas y familias, brutales desigualdades y exclusión, miedo a estar peor y la desesperación de no ver salida. A esas políticas les viene muy bien el miedo. Las falsas respuestas que algunos proclaman son la mejor manera de que perdure la tiranía del dinero. La idolatría del dinero extiende lo que el papa Francisco llama «el frío aliento del miedo» que nos empobrece y deshumaniza, que nos roba la libertad y la humanidad, que destruye la vida social. Así lo describe en su discurso del pasado 5 de noviembre en el III Encuentro Mundial de Movimientos Populares celebrado en Roma: «Ninguna tiranía se sostiene sin explotar nuestros miedos (…) Los ciudadanos que aún conservan algunos derechos son tentados con la falsa seguridad de los muros físicos o sociales. Muros que encierran a unos y destierran a otros. Ciudadanos amurallados, aterrorizados, de un lado; excluidos, desterrados, más aterrorizados todavía, del otro. ...

 

Continúa leyendo

 

 

 
 

     Del 2 al 5 de noviembre se ha celebrado en Roma el III Encuentro Mundial de Movimientos Populares, una iniciativa conjunta del papa Francisco, con el Consejo Pontificio de Justicia y Paz y las propias organizaciones populares. El primer encuentro se celebró también en Roma en 2014 y el segundo en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) en 2015. En continuidad con los dos anteriores, este tiene como objetivos: promover el protagonismo de los excluidos en su lucha por Tierra, Techo y Trabajo; contribuir a la construcción de los cambios estructurales que el mundo necesita, apoyados en la propuesta que el papa Francisco ha enunciado en Evangelii gaudium y Laudato si’, ayudar a las organizaciones populares a coordinar acciones a nivel regional e internacional; fortalecer el diálogo y la cooperación entre la Iglesia (a nivel nacional, regional y global) y las organizaciones populares. Desde el mismo anhelo que en los dos anteriores encuentros –Tierra, Techo y Trabajo para todas y todos–, en este ocasión se pone el acento en las propuestas de acción y prestar una especial atención a la degradación de la naturaleza desde la perspectiva de la ecología integral y al drama de los migrantes y refugiados, desplazados de su tierra por las distintas formas de violencia. Porque, como se dijo en el encuentro de Bolivia, «un sistema que no puede brindar tierra, techo y trabajo para todos, que socava la paz entre las personas y amenaza la propia subsistencia de la Madre Tierra, no puede seguir rigiendo el destino del planeta». ...

 

Continúa leyendo

 

 

 
 

     En 1946 los obispos españoles acordaron la creación de un movimiento especializado para los obreros adultos dentro de la Acción Católica. Desde el Consejo Nacional de Hombres de Acción Católica se propuso a Guillermo Rovirosa, que venía trabajando en la Acción Católica de Madrid desde hacía unos años, la tarea de organizar y promover la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Guillermo aceptó y del 26 de octubre al 3 de noviembre de 1946 se celebró la I Semana Nacional de la HOAC, que fue el comienzo de su andadura como movimiento apostólico obrero. Se cumplen, pues, ahora, los 70 años de vida de nuestro movimiento. Siete décadas, 70 años de vida eclesial encarnada en el mundo obrero y del trabajo. Porque si algo ha querido ser la HOAC es vida cristiana eclesial en medio de la realidad sufriente del mundo obrero y del trabajo. Con el empeño de reconocer y vivir a Cristo Jesús, «el Divino Obrero de Nazaret», acompañando la vida cotidiana de nuestras hermanas y hermanos trabajadores, para colaborar desde su Evangelio a que sea respetada la sagrada dignidad de cada persona. Como escribió Rovirosa, «la lucha de la HOAC se encamina, en primer lugar, a que todo obrero recobre la conciencia de su dignidad de hombre y de obrero a la luz de Cristo».

 

Continúa leyendo

 

 

 

 

     En el año 2000, con motivo del Jubileo de los Trabajadores, Juan Pablo II hizo un llamamiento en favor de una coalición mundial en defensa del trabajo decente, apoyando así la iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Toda la Iglesia debe implicarse en este empeño, pues la afirmación de la dignidad de la persona en el trabajo es misión propia de la Iglesia en razón de su fidelidad a Cristo en los pobres (Laborem exercens, 8). Benedicto XVI (Caritas in veritate, 63) reafirmó ese mismo planteamiento, subrayó lo que significa el trabajo decente para personas, familias y sociedad. Y destacó el valor central del trabajo digno para construir una sociedad fraterna. Francisco insiste constantemente en la importancia decisiva de la dignidad del trabajo y del trabajo digno para la realización de la dignidad humana, la lucha contra la pobreza y la configuración de una sociedad que, con el trabajo de las personas, cuide la vida de todos y la casa común, realizando así la vocación humana (Laudato si’, 128). También los obispos españoles (Iglesia, servidora de los pobres, 32) han subrayado que lograr un trabajo digno debe ser empeño de todos, empeño que reclama la implicación activa de las comunidades cristianas, en razón de la caridad y la justicia.

 

Continúa leyendo

 

 

 

 

 

     La legislatura que se inició con las elecciones del pasado 20 de diciembre ha sido una legislatura frustrada de la que necesitamos aprender, los partidos políticos y el conjunto de la sociedad, porque los pobres –hombres y mujeres– no pueden esperar.

 

     En nuestro editorial de diciembre de 2015 decíamos que las elecciones nos situaban ante dos desafíos fundamentales: desarrollar la capacidad de diálogo desde la diversidad y situar la justicia en el centro de nuestra democracia. Las dos cosas han estado bastante ausentes hasta hoy. Previsiblemente después de las elecciones del 26 de junio habrá algunos cambios en la composición del Congreso y del Senado, pero en lo sustancial estaremos en la misma situación y con los mismos desafíos: la necesidad del diálogo para escuchar y responder al clamor de las personas empobrecidas, que es lo único que nos puede hacer avanzar en justicia y humanidad…, en fraternidad en definitiva.

 
 

Continúa leyendo

 

 
 

 

 

 

     Se cumplen 125 años de lo que se considera el inicio de la Doctrina Social de la Iglesia. El 15 de mayo de 1891 el papa León XIII publicaba la encíclica Rerum novarum, sobre la situación de los obreros. Su contexto era el de un liberalismo radical y una expansión industrial capitalista que degradaron hasta el extremo las condiciones laborales y de vida de las familias trabajadoras. En esa situación, el Papa hacía un planteamiento fundamental sobre el trabajo humano: «A nadie le está permitido violar impunemente la dignidad humana, de la que Dios mismo dispone con gran reverencia; ni ponerle trabas en la marcha hacia su perfeccionamiento» (RN 30).

 

    Un año antes, en 1890, tal y como se había decidido en el Congreso Internacional Socialista Obrero de París de julio de 1889, se convocó por primera vez la celebración internacional del 1º de Mayo, cuya reivindicación central era la jornada laboral de ocho horas. El éxito de las manifestaciones hizo que las organizaciones obreras decidieran dar continuidad a esta cita anual. Con el tiempo, el 1º de Mayo se convierte en un símbolo de la lucha y solidaridad de los trabajadores y las trabajadoras por el reconocimiento de su derecho a ser y a vivir dignamente. En la tradición obrera las «ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de formación», representaban «vuestro reingreso en la vida humana, la libertad de cumplir vuestros deberes hacia vosotros y hacia vuestra clase».

 

Continúa leyendo

 

 

 
 

#1Mayo | Repensemos un trabajo decente que construya humanidad

 

 Comunicado del Primero de Mayo de 2016 • Día Internacional del Trabajo • HOAC y JOC.

«Juan, tras 20 años en la misma empresa, se encuentra en el paro con 48 años y pronto dejará de percibir la prestación. Eloísa, su mujer, ha conseguido ir a limpiar por horas sueltas, sin contrato, a la vez que atiende a su madre enferma. David, el hijo mayor, ha dejado la universidad al recortarle la beca. Ana, la segunda hija, está pendiente del móvil por si la llaman para cubrir alguna baja. Y Tamara, la tercera hija, estudia 3º ESO y falta bastante a clase para cuidar de su sobrina de 2 años».

Como Juan, Eloísa, David, Ana… hay en nuestro país 4.094.770 personas paradas, y 1.556.600 familias tienen a todos sus miembros en paro. Además:

■ El 12,6% de los trabajadores en España son pobres (su salario no les permite salir de la pobreza).

608 trabajadores fallecieron en 2015 víctimas de accidentes laborales, dos muertes al día.


■ Si miramos al mundo, 21 millones de personas son víctimas de trabajo forzoso (según la OIT).

■ La desigualdad sigue creciendo. El 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el otro 99%. En España, las 20 personas más ricas disponen de tanto dinero como los 14 millones de personas más pobres.

 

Continúa leyendo

 

 
 

 
 
 

 

     En una editorial anterior nos referíamos a la situación de las personas refugiadas que llegan o intentan llegar a Europa y planteábamos que el desgobierno y la indiferencia estaban agravando dramáticamente la vida de millones de personas. Desde entonces la situación se ha hecho más escandalosa.

       Por ello adquieren más fuerza unas palabras –que compartimos– publicadas por Cristianisme i Justicia hace unos meses: «Tenemos que considerar literalmente como criminales aquellas políticas de “seguridad” que tiendan a blindar fronteras y a levantar muros. Es el momento de la solidaridad activa, de la búsqueda conjunta de soluciones, y en esto las opiniones públicas de los países potencialmente acogedores tenemos que ser mucho más conscientes, claras e insistentes ante nuestras autoridades». ...

 
 
 

Continúa leyendo

 

 
 

 
 
 

 

Manifiesto 8 de marzo • Día Internacional de la Mujer Trabajadora • Hermandad Obrera de Acción Católica • Juventud Obrera Cristiana.

 

«Como mujer, siento que lo tenemos aún más difícil para que se reconozca nuestro protagonismo en la sociedad. Lo veo en nuestras madres a las que en muchas ocasiones se les exige una doble jornada (en la oficina y en casa); en una brecha salarial entre ambos sexos que sigue aumentando en pleno siglo XXI; y en todos los abusos que nos encontramos como trabajadoras precarias, poniendo especial énfasis en las mujeres migrantes que desempeñan una labor de cuidados» (Alba, 25 años).

Con Alba y con todas las mujeres y hombres que sueñan y luchan por la igualdad y la justicia, celebramos el 8 de marzo el Día de la Mujer Trabajadora. Una fecha que, desde 1911, simboliza la lucha de las mujeres trabajadoras por el reconocimiento de su dignidad, una lucha en la que, hoy más que nunca, nos tenemos que implicar mujeres y hombres.

 

Continúa leyendo

 
 
 
 

 
 
 

 

     En la sección de «La Mundialización» de este número de Noticias Obreras nos referimos a la labor de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para combatir la forma de esclavitud que es el trabajo forzoso. Una realidad que, según los datos de la OIT, padecen al menos 21 millones de trabajadores y trabajadoras en todo el mundo. Esa situación de estricta esclavitud, en la que trabajadores y trabajadoras son literalmente forzados a trabajar en condiciones totalmente degradantes, es un crimen contra la humanidad al que es necesario y urgente poner fin.

 
 
 

Continúa leyendo

 

 
 
 
 
 
 

 
 

 

     El Año de la Misericordia que celebramos la Iglesia es una llamada a ser misericordiosos como el Padre (Lc 6, 16). El amor concreto a las personas, que se conmueve por la miseria y el sufrimiento del hermano y reacciona para acabar con ese sufrimiento y miseria para que pueda vivir dignamente, que eso es la misericordia, es lo que nos hace humanos y lo que construye una vida social justa y decente. Por eso, en la Bula de Convocatoria del Jubileo Extraordinario de la Misericordia (Misericordiae vultus), el papa Francisco insiste en que la Iglesia «tenemos la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre» (n. 4). Para ello es imprescindible que «abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva nuestro grito y junto podamos romper la barrera de la indiferencia» (n. 15). Unamos, dice Francisco, lo que no se puede separar, justicia y misericordia, sabiendo que el fundamento de la justicia es el amor misericordioso. ...

 

Continúa leyendo

 
 
 
 
 
 

 
 

La HOAC impulsa la jornada mundial por el Trabajo Decente

La HOAC impulsa la jornada mundial por el Trabajo Decente

     Participa en la convocatoria del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) con acciones en las redes sociales y también, junto a organizaciones de inspiración católica, convocando iniciativas de reflexión, oración, denuncia y movilización en las diferentes diócesis.

 

Leer comunicado ...

 

 

 

 
 

 
 

 

Leer comunicado ...

 

 


 
 
 
 

Hacia la XIII Asamblea General - #haciala13

 
 
 
 


IGLESIA, SEVIDORA DE LOS POBRES

 

1 Junio 2015

 


   La instrucción pastoral «Iglesia, servidora de los pobres» de la Conferencia Episcopal Española, es, ante todo, una llamada a poner en el centro de la vida de la Iglesia, de cada comunidad eclesial y de cada cristiano, la vida y la situación de sufrimiento de tantas personas y familias, causado por la pobreza y la exclusión social que han aumentado escandalosamente en los últimos años. Llamada, también, a que esta sea la primera preocupación de la sociedad. Las desigualdades y el empobrecimiento, que debilitan las bases de una sociedad justa, nos sitúan ante una tarea, social y eclesial, ineludible y de primera magnitud.

    «Iglesia, servidora de los pobres» es una llamada a la conversión y al cambio para hacer verdad en nuestra vidas lo que expresa al fianl de la instrucción: «Las víctimas de esta situación social sois nuestros preferidos, como lo sois del señor». Queremos, con todos los cristianos, ser signo en el mundo de la misericordia de Dios. Y queremos hacerlo con la revolución a la que nos convoca el papa Francisco: «Todos los cristianos estamos llamados a cuidar a los más frágiles de la Tierra» (n.56)


Continua leyendo







 

MIRAR EL PASADO, LUCHAR EL PRESENTE, CONSTRUIR EL FUTURO

 

COMUNICADO 1º MAYO JOC y HOAC

 

Celebramos un año más el 1 de mayo, día festivo y reivindicativo para el movimiento obrero en todo el mundo, y día también de celebración en nuestra Iglesia, fiesta de San José Obrero, trabajador que nos mostró la dignidad de ser un obrero, herencia que compartió con el propio Jesús.

 

Para la JOC Y la HOAC, movimientos de militantes obreros cristianos, este día es especial por doble motivo. Como trabajadores, porque lo celebramos codo con codo con nuestros hermanos para que se realice de una vez la dignidad que no vemos reconocida, y como cristianos, porque en Jesús obrero tenemos el mejor fundamento de poder conseguir la utopía que anhelamos: una sociedad de hermanos donde todos y todas podamos tener un trabajo digno que nos permita nuestro sostenimiento y el de nuestras familias, nuestra realización personal y nuestra contribución a esa sociedad mejor (CV, 63).

 

 Celebramos este 1º de mayo MIRANDO AL PASADO. Esta fiesta nació a finales del siglo XIX, en París. Se concibió como jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a aquellas y aquellos que murieron por reivindicar los tres 8 -8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 para la relación social- y marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial, de manera que el 1 de mayo quedó consagrado como día para manifestar la inalienable dignidad del trabajador frente al capital. Hoy nos seguimos preguntando ¿cuántas movilizaciones seguirán siendo necesarias para que se acaben aceptando las más justas reivindicaciones del mundo del trabajo? ¿Cuántas más para que recobremos la conciencia de la dignidad de las personas como lo más sagrado?    ...

--  Leer comunicado completo de la JOC y HOAC
 
-- Leer NOTA de D. Antonio Algora Hernando, Obispo responsable de Pastoral Obrera de la CEE con motivo del 1º de Mayo 2015
 
 

 

Domingo libre

 

1 Abril 2015


   La Alianza Europea por el Domingo Libre de Trabajo es una coalición de 65 organizaciones cívicas, sindicales y eclesiales (1) en defensa de medidas que permitan una mejor conciliación de la vida personal, familiar, social y laboral, y de una regulación más humana del tiempo de trabajo. Considera que, más que cualquier otro día de la semana, es imprescindible el «Domingo libre», común para todos, con el fin de mejorar la protección de la salud de trabajadores y trabajadoras y la adecuada relación entre la vida laboral, personal, familiar y social. Actualmente se está revisando en la Unión Europea la Directiva del Tiempo de Trabajo (2003/88/CE) y la Alianza ha hecho un llamamiento para que se avance en el reconocimiento efectivo del domingo como día común de descanso, salvados lógicamente los trabajos para garantizar los servicios imprescindibles en la comunidad.


     Puede parecer algo anecdótico o incluso fuera de lugar en la situación que vivimos, pero no lo es. Se trata de algo muy importante en una sociedad como la nuestra en la que el producir y el consumir tienden a invadir todo el tiempo de vida de las personas y a extenderse socialmente a todos y cada uno de los días (pensemos, por ejemplo, en lo que suponen los horarios comerciales en domingo y otros días festivos y la facilidad con la que participamos de esa dinámica como si fuera lo más normal), incluso en medio de un elevado desempleo y de la extrema precariedad laboral. La pérdida de humanidad que esto supone es muy grande. De ahí la importancia del día común de descanso, en nuestra tradición cultural el domingo.



Continua leyendo

 

 
 

Igualdad y cuidado de la vida

 

1 Marzo 2015


   El filósofo y teólogo Francesc Torralba, en un sugerente libro sobre el don como característica esencial de nuestro ser y existir (*), dice cosas como estas: «Nuestra atención a los pequeños y a los que están enfermos o discapacitados o son ancianos es expresión de una capacidad propiamente humana, de la lógica del don. En el cuidado aparece un profundo sentir del valor propio e insustituible de cada ser humano». «El cuidar a otro tiene valor en si mismo» y el reconocimiento de ese valor se produce «mediante el cuidado amoroso del otro». Este «cuidar» es esencial para la vida y para el desarrollo de nuestro ser personas, necesitamos cuidar y ser cuidados: «sin una estructura de acogida, el ser humano no puede desarrollarse», porque «el ser humano no se basta a sí mismo», necesita «un entorno afectivo e incondicional, donde uno se sabe aceptado incondicionalmente». Esos entornos o espacios de acogida son diversos, pero hay dos que son básicos: el seno materno y la casa, el hogar, la familia. Por eso, «el cuidado y el desarrollo de la autonomía personal de cada ser humano exige el cuidado a estas dos esferas fundamentales donde este es acogido».


     A partir de esta reflexión, podríamos decir que la radical necesidad humana de cuidado y de estructuras de acogida significa que cuidar la vida es tarea esencial del ser humano y se expresa en el derecho a la vida y el derecho a vivir con dignidad que la sociedad debe hacer posibles. Pues bien, las desigualdades y la discriminación de que son víctimas tantas mujeres trabajadoras tienen mucho que ver con la negación práctica de ese derecho a la vida y a vivir. Dado el lugar que las mujeres ocupan en las esferas básicas de acogida y cuidado de la vida (en el caso de la maternidad por razones obvias y en el caso de la familia por cómo hemos construido las relaciones sociales), la negación del derecho a la vida y a vivir sitúa a las mujeres en una posición de mayor vulnerabilidad.



Continua leyendo

 

 

Extensión del subempleo

 

1 Febrero 2015


   En España hay 5,5 millones de personas desempleadas y una altísima tasa de precarización del empleo. Al menos 750.000 hogares tienen a todos sus miembros en el paro. Y la cobertura por desempleo ronda el 57%, es decir, el 43% de las personas sin empleo no tienen ninguna cobertura pública. En este contexto se firmó el pasado diciembre un acuerdo entre gobierno, patronal y sindicatos (en vigor desde el 15 de enero) para la «activación del empleo» y, sobre todo, ayudar a parados y paradas de larga duración. En principio, es un acuerdo positivo, especialmente por la gran cantidad de personas desempleadas sin ningún tipo de cobertura. Pero no es para tirar cohetes.


     El acuerdo contempla una ayuda económica de 426 euros mensuales y programas de inserción laboral para personas desempleadas de larga duración (con más de un año en el desempleo), que hayan agotado todas las prestaciones, al menos seis meses antes de solicitar la ayuda, que carezcan de ingresos y tengan «cargas» familiares. Deberán, además, haber estado trabajando por cuenta ajena en algún momento y estar inscritos como demandantes de empleo a fecha 1 de diciembre. Requisitos que excluyen a muchas personas paradas sin cobertura. La ayuda será compatible con un empleo y, en ese caso, se descontará del salario, es decir, compartirán los costes la empresa y el servicio público de empleo. Se estima que se podrán beneficiar entre 400 y 500.000 parados de larga duración, con un coste entre 1.000 y 1.200 millones de euros. Con ello se espera que para mediados de 2015 la cobertura por desempleo podrá llegar al 64% de los desempleados, pero ¡qué cobertura!.



Continua leyendo

 

 

 

... Mantener en el primer plano de nuestras preocupaciones la realidad de los oprimidos de la tierra, transparentar la presencia de Dios en esta historia de dolor y lucha, historia ya cansada de tanta injusticia; combatir la idolatría de este sistema económico “mentiroso y criminal” (cf. Jn)… convertirnos “con un corazón puro” a las exigencias de la justicia divina (cf. Mt)… eso queremos. ¡Bendito sea Dios!  ...

 

Continua leyendo la reflexión de la HOAC con motivo de la Navidad 2014

 


Compromiso ético para desenterrar la justicia

1 Diciembre 2014


   Nuestra sociedad se parece cada vez más a una ciudad que tras un terrible bombardeo ha quedado reducida a un montón de escombros. Nuestro edificio social es un montón de escombros bajo el que está enterrada la justicia, la justicia debida a las personas, la justicia debida a los empobrecidos. Bajo los escombros están los derechos de muchas personas, el derecho a ser y vivir de las personas, de los pobres.

     El bombardero que ha tirado las bombas que han causado este destrozo humano es el de la idolatría del dinero, la institucionalización social del afán de enriquecerse a toda costa. Todo se ha sometido a la cruda y desalmada lógica del Mercado, convertido en un absoluto, hasta institucionalizar reglas y normas radicalmente individualistas que dan rienda suelta a quienes acumulan riqueza sin parar a costa del empobrecimiento social, dejando montones de víctimas al paso de su codicia. Y, también, hasta que hemos aceptado socialmente con toda naturalidad el dominio del dinero y su lógica en nuestras vidas y en nuestra sociedad. El ídolo del dinero ha sustituido la primacía del ser humano. El resultado es el montón de escombros en que se ha convertido nuestro edificio social.

   La idolatría del dinero se expresa en políticas que generan desigualdades crecientes y no atienden las necesidades sociales y de los empobrecidos, porque dan prioridad a la acumulación de riqueza por unos pocos, en la falsa convicción de que ese comportamiento generará crecimiento económico que, antes o después, alcanzará a todos. Así, los que pueden, abusan del poder para enriquecerse. Esas políticas minan las bases de los derechos laborales, sociales… y de la democracia misma. Y sitúan en la precariedad, la pobreza y la exclusión a cada vez más familias. Pero se expresa también en la corrupción de quienes, abusando del poder que tienen, buscan enriquecerse a costa de lo que sea. Esas políticas y esa corrupción están estrechamente relacionadas, tienen un mismo origen.

Continua leyendo




Dignidad y esperanza en el mundo del trabajo

1 Noviembre 2014


  
    Del 14 al 16 de noviembre se celebrarán las Jornadas de Pastoral Obrera, convocadas por el Departamento de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española. No son unas jornadas más como las que se vienen celebrando anualmente; las de este año tienen un carácter especial.
 
     En primer lugar, porque se cumplen ahora veinte años desde que la plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobara el documento «La Pastoral Obrera de toda la Iglesia», que reconocía y alentaba para el futuro una labor que venía de muchas décadas atrás de entrega y servicio desde el Evangelio al mundo obrero y del trabajo. Con ese motivo, después del camino recorrido, quienes estamos comprometidos en la evangelización del mundo obrero queremos renovar, con fuerza y entusiasmo, ese compromiso de servicio a los trabajadores y trabajadoras.
 
     Pero, en segundo lugar, y sobre todo, porque estamos en una nueva situación social y política que pide a gritos dignidad y esperanza en el mundo del trabajo, como dice el lema de estas Jornadas. Queremos crecer en que la vida de cada uno de nosotros, de cada movimiento y comunidad eclesial que compartimos la situación de las familias trabajadoras, sea más y mejor una vida comprometida con la sagrada dignidad de las personas en el mundo del trabajo y un testimonio de esperanza en un mundo del trabajo que sufre una grave situación de injusticia, empobrecimiento, vulnerabilidad y, en no pocas ocasiones, exclusión social. El Evangelio de Jesús reclama dignidad y esperanza para el mundo obrero y del trabajo, muy en particular para los más empobrecidos y vulnerables en su seno.
 
Continua leyendo
 
 
 

 

Una nueva política

1 Octubre 2014


  
    Hablando de la inclusión social de los pobres, que considera debe ser el elemento central de una necesaria nueva política preocupada realmente por el bien común y la justicia debida a la dignidad de la persona, el Papa Francisco hace una importante llamada a las comunidades eclesiales: «Cualquier comunidad de la Iglesia, en la medida en que pretenda subsistir tranquila sin ocuparse creativamente y cooperar con eficacia para que los pobres vivan con dignidad y para incluir a todos, también correrá el riesgo de la disolución, aunque hable de temas sociales o critique a los gobiernos. Fácilmente terminará sumida en la mundanidad espiritual, disimulada con prácticas religiosas, con reuniones infecundas o con discursos vacíos» («La alegría del Evangelio», 207).
 
     Las comunidades cristianas podemos situarnos ante estas palabras y la seria llamada que implican de dos formas. La primera, pensando que son dichas para otros, que son otros los que tienen que cambiar. La segunda, asumiendo con humildad y realismo que son dichas para nosotros, que somos nosotros los que necesitamos cambiar. La primera forma de situarse es estéril, la segunda fecunda. En cómo acogemos esa llamada nos jugamos algo que es esencial para nuestro ser y misión.
 
     Pero esas palabras (y las dos maneras de situarse ante ellas) son aplicables también al conjunto de la sociedad y de la vida y la acción política. Lo decisivo es cómo nos situamos ante los pobres, si sus necesidades y derechos son o no el centro de nuestros proyectos sociales y políticos. Porque el centro de la acción política, si ha de ser verdaderamente humana, no puede ser otro que «ocuparse creativamente y cooperar con eficacia para que los pobres vivan con dignidad y por incluir a todos». Sin esa preocupación práctica, cualquier proyecto social y político se disolverá en la pura apariencia y en discursos vacíos. Mucho más en una situación como la que hoy padecemos, con un crecimiento tan brutal de las desigualdades y con una grave fractura social.
 
Continua leyendo
 

 

 


 

 

El Sínodo sobre la Familia

1 Septiembre 2014


  
 
    El Sínodo de los Obispos sobre «Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización», que se desarrollará en dos momentos de los años 2014 y 2015, es una preciosa oportunidad de toda la Iglesia para crecer en un mejor servicio a las personas y a la sociedad y en ser más y mejor una Iglesia «pobre y para los pobres», como desea el Papa Francisco y a lo que nos llama constantemente la fidelidad al proyecto de Jesús de construir una sociedad fraterna.
 
     Es una oportunidad por la importancia vital de la familia para las personas y para la sociedad, por los muchos desafíos que presenta la actual situación económica, laboral, social y cultural a la vida de las familias, y por el inmenso valor que tiene para todo lo humano el Evangelio de Jesucristo. Aprovechar esta oportunidad depende no solo del trabajo de la Asamblea de Obispos, sino también de lo que seamos capaces de hacer todas las comunidades cristianas. Nuestro desafío común es encontrar caminos concretos para acompañar desde Jesucristo a las familias y colaborar a abrir a una realización más plenamente humana la vida concreta de las familias en toda la diversidad de sus situaciones.
 
     El Instrumento de Trabajo, elaborado para el Sínodo, después de un importante proceso de aportaciones desde las iglesias particulares, es de una gran riqueza para ello. Especialmente importantes nos parecen la perspectiva que propone para abordar toda la realidad de la familia y la preocupación esencial que sugiere debe guiar toda la acción de la Iglesia sobre la familia.
 
Continua leyendo

 

 

 


 

Reforma fiscal, solidaridad y justicia.

1 Agosto 2014


     El Papa Francisco ha denunciado lo que denomina las teorías del «derrame», «que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando («La alegría del evangelio», 54). Sin embargo, esta teoría, falsa y perniciosa, que es la que hoy sostiene el llamado «neoliberalismo», es la que domina las políticas económicas que sufrimos, también las políticas fiscales. Y decimos que es falsa (además de porque «nunca ha sido confirmada por los hechos») y perniciosa, precisamente porque mientras rige las políticas económicas, los excluidos que esas mismas políticas fabrican, «siguen esperando». Ahí está su mayor falsedad.
 
     Aplicada a las políticas fiscales, esta teoría viene a decir que es bueno que los que más tienen paguen pocos impuestos, porque así pueden invertir su riqueza generando crecimiento económico que a todos beneficia. Esta premisa, que rige desde hace años las políticas fiscales caracterizadas por constantes reducciones de impuestos (además de la multitud de facilidades para el fraude y para eludir pagar impuestos) a quienes más tienen, a las grandes empresas, inversores, financieros, grandes fortunas…, es burdamente falsa: lo único que sí logra es más acumulación de la riqueza social en pocas manos, más desigualdades y más dificultades del Estado para lograr los ingresos necesarios para responder a las necesidades sociales. Y, mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Esta teoría también sostiene otra afirmación que no es más que un enmascaramiento de lo anterior, que es su verdadero objetivo, y que es el «caramelito envenenado» que se ofrece a quienes soportan en realidad el peso de los impuestos, los asalariados, los autónomos y las pequeñas empresas. Es la afirmación de que el dinero está mejor en los bolsillos de los contribuyentes que en los del Estado. Afirmación que es falsa y engañosa, pero sobre todo azuza el individualismo frente a la solidaridad. Porque cada uno por sí solo, sobre todo si tiene ingresos bajos, no puede atender todas sus necesidades básicas (aunque le «bajen» un poquito los impuestos); juntos, solidariamente y con un sistema fiscal que redistribuya la riqueza social, sí podemos responder a esas necesidades básicas de todos.
 
Continua leyendo
 
 

Comunicación al servicio de una cultura del encuentro

1 Julio 2014


     Con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales, el 1 de junio, el Papa Francisco ha publicado un Mensaje, «Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro», en el que hace un llamamiento a orientar los medios de comunicación social en la dirección que nos puede ayudar a superar las enormes fracturas y desigualdades sociales y derribar los muros que hemos levantado entre nosotros: promover una cultura del encuentro, del diálogo y la escucha de los otros. Escuchar y dialogar para «crecer en la comprensión y el respeto».
 
     Por más que algunos no quieran entenderlo, el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo en nuestro país es una llamada en la misma dirección. Expresión de una necesidad social que, desde hace años, está cada vez más clara. Es patente el deseo de un cambio profundo en nuestro modelo político; un cambio que, ante todo, centre la atención en las necesidades de las personas y que nos ayude a vivir la política de otra manera.

     En este desafío de cambiar en profundidad las dinámicas sociales y políticas, sobre todo de centrar la atención en los empobrecidos, los medios de comunicación social están llamados a jugar un papel importante, tanto los que podemos denominar «convencionales» como todo el nuevo mundo de las llamadas «redes sociales». Pero, por lo general, les falta mucho para jugar ese papel y prestar ese servicio que tanto necesita nuestra sociedad. Con demasiada frecuencia reflejan el peligro que denuncia el Papa Francisco. Encerrarse en una esfera hecha de informaciones y opiniones que solo corresponden a expectativas e ideas previas o a determinados intereses políticos y económicos. Los medios de comunicación social necesitan también cambios muy profundos para avanzar en esa cultura del escuchar, dialogar, respetar…, para colaborar decididamente a que sea posible una cultura del encuentro que nos permita caminar juntos, desde la diversidad, en buscar respuestas efectivas a las fracturas sociales que padecen los pobres y que nos deshumanizan a todos.
 
Continua leyendo
 



Noticias Obreras nº 1559 Junio-2014)

 

Convertir en normal lo que es inmoral

1 Junio 2014

 

     El pasado 13 de mayo, en Soma (Turquía), se produjo un incendio en una mina de carbón que ha causado la muerte de 300 mineros. Turquía tiene uno de los peores historiales del mundo en «accidentes» en las minas, porque las medidas de seguridad son muy deficientes. En la mina de la empresa Soma Holding, el primer productor de carbón subterráneo de Turquía, no existían las medidas básicas y exigibles de seguridad, por eso se ha producido el desastre. Con razón han dicho los sindicatos que «esto no es ni un accidente ni el destino, es una masacre», y que «el gobierno turco y los empleadores son los responsables de esta carnicería; cuando los gobiernos no protegen a sus ciudadanos están violando uno de los deberes más fundamentales de todo gobierno».

     Pues bien, ante esta realidad, además de reprimir a los que protestaban en la calle por lo ocurrido, el primer ministro turco Erdogan, ha dicho que «estos accidentes ocurren», como si fuera algo normal. Pero no es normal, es una enorme inmoralidad. Con demasiada frecuencia se presenta lo inmoral como normal. Las debidas medidas de seguridad en el trabajo no existen para muchos trabajadores y trabajadoras del mundo porque tienen costes económicos, y se elige la mayor rentabilidad antes que la protección de la vida de las personas, se pone en peligro la vida para ganar más. Esa es la cruda realidad que siempre se quiere eludir cuando se producen desastres como este.

Continua leyendo

 
 

Noticias Obreras nº 1558 Abril-2014)

 

Mirar cara a cara a los pobres

1 Abril 2014

 

     En “Evangelii gaudium” (La alegría del Evangelio) el Papa Francisco dice que “el imperativo de escuchar el clamor de los pobres se hace carne en nosotros cuando se nos estremecen las entrañas ante el dolor ajeno” (n. 193) y que esto es posible cuando vivimos con “una atención puesta en el otro” (n. 199). Seguramente muchos comportamientos personales, actitudes, prácticas y mentalidades sociales, planteamientos y decisiones de las instituciones políticas, cambiarían si viviéramos más desde esa atención al otro y nos dejáramos afectar realmente por el dolor ajeno. Ahí está lo que más, desde la raíz, nos hace humanos, lo que puede sacar lo mejor de nosotros mismos. Muchas cosas cambiarían si fuéramos capaces de mirar cara a cara a los pobres.

     Con demasiada facilidad sepultamos nuestra humanidad enterrándola en ideas y discursos que impiden mirar cara a cara la realidad y que son una ofensa, una más, a los pobres. Es lo que ocurre con esos discursos del “estamos saliendo de la crisis” que ignoran de hecho la realidad de sufrimiento de tantas personas y familias. Discursos que hablan de cifras y números cuando se trata de otra cosa, de personas. Es lo que ocurre con los trágicos hechos ocurridos en la frontera de Ceuta, con la situación cotidiana de nuestra frontera sur, y particularmente con los discursos sobre la inmigración que hablan de “avalanchas” de inmigrantes, de “razones de Estado”…, que desvían la atención de lo verdaderamente importante: se trata de personas, de seres humanos. Este hecho tan simple y elemental es el que se ignora en la práctica en las políticas migratorias de la Unión Europea que, por eso, son un desastre y una cruel inhumanidad. Porque no es solo la frontera sur española, ahí está Lampedusa y tantos lugares más donde se viven los trágicos efectos de no saber o no querer mirar la realidad de frente. Mirar cara a cara a los pobres, en este caso a los inmigrantes, víctimas del abismo de desigualdad que hemos creado en nuestro mundo.

Continua leyendo


Noticias Obreras nº 1557 (Marzo-2014) 

 

Individualismo o Comunión

1 Marzo 2014

 

     Se cumplen ahora cincuenta años de la muerte de Guillermo Rovirosa. El que fuera arzobispo de Tarragona, Josep Pont i Gol, dijo de él que «desde el día de su conversión vivió totalmente para conocer, amar e imitar, con creciente fidelidad y amor, el ser y el hacer de Jesús». En efecto, su vida estuvo llena de la experiencia del amor de Jesucristo, de un gran amor a Jesucristo, a la Iglesia y a los pobres. Tres cosas para él inseparables, una sola cosa en realidad. Por eso dedicó su vida a organizar la HOAC como instrumento de la Iglesia para hacer presente la Buena Noticia de Jesucristo en el mundo obrero y del trabajo, en particular en los trabajadores más débiles y empobrecidos.

      Este número de «Noticias Obreras» está dedicado a mostrar la actualidad y el valor de su vida para el hoy de la Iglesia y del mundo obrero y del trabajo. En estas líneas queremos destacar tres rasgos de su vida que nos parecen especialmente importantes hoy. Los presentamos con el hilo conductor de dos «lógicas» completamente distintas en la construcción de nuestra humanidad y de nuestra sociedad, dos «lógicas» centrales en la propuesta de Rovirosa para el mundo obrero y del trabajo: individualismo o comunión. Una raíz fundamental de los problemas, las injusticias, el empobrecimiento, la deshumanización que padecemos, está en que seguimos demasiadas veces la «lógica» del individualismo; las respuestas están en seguir la «lógica» de la comunión, la «lógica» del Dios de Jesucristo, la que responde realmente a la vocación de nuestra humanidad.

Continua leyendo

 

 

 

 

Noticias Obreras nº 1556 (Febrero-2014)

La necesidad de diálogo social sobre la moral

1 Febrero 2014

     En nuestra opinión lo que más claramente pone de manifiesto la polémica suscitada por el anteproyecto de ley del aborto planteado por el Gobierno del PP es la necesidad que tenemos de crecer en la capacidad de diálogo social sobre la moral, sobre lo que consideramos que nos ayuda o no a crecer en humanidad. Un diálogo importante no solo en este grave problema del aborto, sino en todos los problemas y necesidades sociales. Porque, aunque no se pueden identificar legalidad y moralidad, todas las leyes y todas las decisiones políticas tienen unos presupuestos morales sobre los que necesitamos dialogar para construir una convivencia social más justa y humana. Ese diálogo hemos de hacerlo desde el reconocimiento cordial de que existen, legítimamente, diversas maneras de entender lo que es moral y lo que no lo es. Pero lo que no podemos hacer es eludir esa dimensión moral de la vida y la acción política.

     Precisamente esto último es lo que nos parece que se hace cuando se plantea la cuestión del aborto en términos como estos: tenemos una buena ley, una ley de plazos, hecha por el gobierno «progresista» del PSOE, que parte del reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir y por eso establece que el aborto es un derecho de la mujer; y ahora llegan estos «retrógrados» del PP y quieren imponer una mala ley, una ley de supuestos, que niega que el aborto sea un derecho; además, esto el PP lo hace para contentar a los sectores más conservadores e imponiendo la moral particular, religiosa, de los sectores más retrógrados de la Iglesia católica.

     En este planteamiento hay, al menos, dos afirmaciones que nos parecen más que discutibles: que el aborto sea un derecho y que quienes pensamos y defendemos lo contrario queramos imponer a todos nuestra moral «particular» o «privada». La primera, que el aborto sea un derecho, necesita de una detenida reflexión. ¿Puede ser un derecho de alguien interrumpir el proceso normal de desarrollo de la vida de un ser humano? Nosotros creemos que no. Porque de lo que estamos hablando es de eso, del valor que otorgamos a la vida humana. ¿No merece esto, al menos, un diálogo más detenido, escuchar razones, buscar acercar posturas…? Nos parece que sí. Porque quienes pensamos que el aborto es en realidad un drama, tenemos razones para hacer esa afirmación. Razones morales basadas en la fe en Dios, pero también en convicciones humanistas.

Continua leyendo

 

Noticias Obreras nº 1555 (Enero-2014)

La alegría del Evangelio de la fraternidad y la justicia

1 Enero 2014

     La exhortación apostólica «Evangelii gaudium» (La alegría del Evangelio) del Papa Francisco es una propuesta de vida impresionante. Una invitación a que repensemos nuestra vida, personal, social, eclesial, para crecer en fidelidad a la Buena Noticia de Jesucristo, porque en ella está el camino de nuestra realización humana, de nuestra felicidad personal y social. El Papa Francisco nos invita a fijarnos en lo más importante, en lo que es central y sustancial para nuestras vidas. De la gran riqueza de la exhortación queremos subrayar algo de lo que nos parece más sustancial.

     Lo central y sustancial está en Jesucristo, es Jesucristo, y, en Él, está en la sagrada dignidad de toda persona y en la sagrada dignidad de la vida de los pobres que reclama justicia. Lo decisivo es mirar, como Jesucristo, nuestras vidas, nuestro mundo y nuestra Iglesia, desde la misericordia, desde el amor concreto a las personas concretas. La misericordia es la gran fuerza transformadora de nuestras vidas y de nuestro mundo: «Amamos este magnífico planeta donde Dios nos ha puesto, y amamos a la humanidad que lo habita, con todos sus dramas y cansancios, con sus anhelos y esperanzas, con sus valores y fragilidades. La tierra es nuestra casa común y todos somos hermanos» (n. 183).

     Por eso, la «transformación misionera de la Iglesia» pasa por salir de sí misma, por volcarse desde la misericordia en afirmar prácticamente la sagrada dignidad de la persona, por unir nuestra vida a la vida cotidiana de las personas, en particular de los pobres: «Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades (…) Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse. “¡Dadles vosotros de comer!” (Mc 6, 37)» (n. 49).

Continua leyendo

 

Noticias Obreras nº 1554 (Diciembre-2013)

Los medios de comunicación social

1 Diciembre 2013

     La exhortación apostólica «Evangelii gaudium» (La alegría del Evangelio) del Papa Francisco es una propuesta de vida impresionante. Una invitación a que repensemos nuestra vida, personal, social, eclesial, para crecer en fidelidad a la Buena Noticia de Jesucristo, porque en ella está el camino de nuestra realización humana, de nuestra felicidad personal y social. El Papa Francisco nos invita a fijarnos en lo más importante, en lo que es central y sustancial para nuestras vidas. De la gran riqueza de la exhortación queremos subrayar algo de lo que nos parece más sustancial.

     Lo central y sustancial está en Jesucristo, es Jesucristo, y, en Él, está en la sagrada dignidad de toda persona y en la sagrada dignidad de la vida de los pobres que reclama justicia. Lo decisivo es mirar, como Jesucristo, nuestras vidas, nuestro mundo y nuestra Iglesia, desde la misericordia, desde el amor concreto a las personas concretas. La misericordia es la gran fuerza transformadora de nuestras vidas y de nuestro mundo: «Amamos este magnífico planeta donde Dios nos ha puesto, y amamos a la humanidad que lo habita, con todos sus dramas y cansancios, con sus anhelos y esperanzas, con sus valores y fragilidades. La tierra es nuestra casa común y todos somos hermanos» (n. 183).

     Por eso, la «transformación misionera de la Iglesia» pasa por salir de sí misma, por volcarse desde la misericordia en afirmar prácticamente la sagrada dignidad de la persona, por unir nuestra vida a la vida cotidiana de las personas, en particular de los pobres: «Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades (…) Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse. “¡Dadles vosotros de comer!” (Mc 6, 37)» (n. 49).

Continua leyendo

 

Noticias Obreras nº 1552 (Octubre-2013)

 

Trabajo decente

1 Octubre 2013

     El 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el año 1999, la Organización Internacional del Trabajo está impulsando este objetivo de lograr un trabajo decente como elemento fundamental para combatir el empobrecimiento y caminar hacia una sociedad decente, más justa y humana. El movimiento sindical internacional ha hecho de esta jornada un símbolo de la lucha contra el desempleo, la subocupación y la precariedad laboral. Este año el Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa realiza también una campaña de denuncia reclamando trabajo decente para todos.

     Ya en el año 2000 el Papa Juan Pablo II expresó el apoyo al objetivo planteado por la OIT y la necesidad de la implicación de todos, también de las comunidades cristianas, en la lucha por el trabajo decente: «Todos debemos colaborar para que el sistema económico en el que vivimos no altere el orden fundamental de la prioridad del trabajo sobre el capital, del bien común sobre el privado (…) Es muy necesario constituir en el mundo una coalición en favor del trabajo digno» (Discurso al Mundo del Trabajo, 1º de Mayo de 2000).

     En los últimos años ha empeorado la situación de muchos trabajadores en todo el mundo, por la extensión del paro y de la precariedad laboral, por la negación práctica cada vez más evidente de los derechos de las personas en el trabajo. Se ha extendido el empobrecimiento y la vulnerabilidad de muchos trabajadores y trabajadoras, de muchas familias trabajadoras. La causa la denunciaba recientemente el Papa Francisco con toda claridad: «La sociedad no es justa si no ofrece a todos un trabajo o explota a los trabajadores (…) No pagar lo justo, no dar trabajo, porque solo se ven los balances, solo se ve cuánto provecho puedo sacar…¡Esto va contra Dios! Las personas son menos importantes que las cosas que producen beneficios para los que tienen el poder político, social, económico» (Homilía con motivo del 1º de Mayo de 2013).

Continua leyendo

 

 

Noticias Obreras nº 1553 (Noviembre-2013)

 

Hermanos y hermanas nuestras

1 Noviembre 2013

     El 3 de octubre naufragó cerca de la isla italiana de Lampedusa una embarcación en la que viajaban hacinadas más de 500 personas, africanos que intentaban llegar a Europa. Murieron al menos 359 personas. El 11 de octubre se produjo otro naufragio en el que murieron más de 50 personas. Estos hechos son una trágica normalidad que se viene produciendo desde hace años, en medio de una generalizada indiferencia. Se habla de que en los últimos 25 años han muerto en aguas cercanas a Lampedusa 20.000 personas.

     Lampedusa es uno de los lugares más importantes de llegada de africanos a Europa. Son personas que intentan huir de la pobreza y la violencia, buscando oportunidades de vida. Pero se ven obligadas a hacerlo escondiéndose, poniéndose en manos de traficantes que les cobran mucho dinero por una travesía en muy malas condiciones. Se ven obligados a poner en peligro su vida porque la Unión Europea tenemos una ciega e inhumana política de cierre de fronteras. Por eso muchos lo que encuentran no son las oportunidades de vida que buscan, sino la muerte. Si llegan a Lampedusa son «ilegales». Lo que sí encuentran es la solidaridad de muchos de los habitantes de la isla que hacen lo posible por acogerlos y atenderlos.

     En julio el papa Francisco visitó Lampedusa. Expresó su dolor por lo que allí ocurre y mostró su solidaridad con los africanos y con los habitantes de la isla. Denunció el desastre humano que provocan unas políticas migratorias completamente equivocadas y reclamó lo que más falta hace para cambiarlas: humanidad y fraternidad. Habló de un grave mal que nos aqueja, «la globalización de la indiferencia» y lanzó una pregunta que nos incomoda profundamente: «¿quién es el responsable de la sangre de estos hermanos y hermanas nuestras?». Porque ahí está la raíz del problema, no aceptamos esta verdad fundamental: esas personas que mueren en el intento de llegar a Europa son hermanos y hermanas nuestras, de los que deberíamos sentirnos responsables. Y como no la aceptamos, no actuamos en consecuencia. Como dijo el papa Pablo VI hace ya muchos años: «El mundo está enfermo. Su mal está… en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» («Populorum progressio», 66).

Continua leyendo

 

Noticias Obreras nº 1552 (Octubre-2013)

 

Trabajo decente

1 Octubre 2013

     El 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el año 1999, la Organización Internacional del Trabajo está impulsando este objetivo de lograr un trabajo decente como elemento fundamental para combatir el empobrecimiento y caminar hacia una sociedad decente, más justa y humana. El movimiento sindical internacional ha hecho de esta jornada un símbolo de la lucha contra el desempleo, la subocupación y la precariedad laboral. Este año el Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa realiza también una campaña de denuncia reclamando trabajo decente para todos.

     Ya en el año 2000 el Papa Juan Pablo II expresó el apoyo al objetivo planteado por la OIT y la necesidad de la implicación de todos, también de las comunidades cristianas, en la lucha por el trabajo decente: «Todos debemos colaborar para que el sistema económico en el que vivimos no altere el orden fundamental de la prioridad del trabajo sobre el capital, del bien común sobre el privado (…) Es muy necesario constituir en el mundo una coalición en favor del trabajo digno» (Discurso al Mundo del Trabajo, 1º de Mayo de 2000).

     En los últimos años ha empeorado la situación de muchos trabajadores en todo el mundo, por la extensión del paro y de la precariedad laboral, por la negación práctica cada vez más evidente de los derechos de las personas en el trabajo. Se ha extendido el empobrecimiento y la vulnerabilidad de muchos trabajadores y trabajadoras, de muchas familias trabajadoras. La causa la denunciaba recientemente el Papa Francisco con toda claridad: «La sociedad no es justa si no ofrece a todos un trabajo o explota a los trabajadores (…) No pagar lo justo, no dar trabajo, porque solo se ven los balances, solo se ve cuánto provecho puedo sacar…¡Esto va contra Dios! Las personas son menos importantes que las cosas que producen beneficios para los que tienen el poder político, social, económico» (Homilía con motivo del 1º de Mayo de 2013).

Continua leyendo

 

Noticias Obreras nº 1549 (Abril-2013)

 

Pensiones y Salarios

1 Julio 2013

     La nueva reforma del sistema de pensiones decidida por el Gobierno y la propuesta del Banco de España de legalizar la contratación con sueldos inferiores al salario mínimo, inciden en lo mismo: reducir los medios de vida de los trabajadores y trabajadoras, empobrecerlos más. Este es un elemento fundamental, quizá el más importante, que se ignora sistemáticamente: el salario es, en el caso de los trabajadores con empleo, y la pensión en el caso de los trabajadores jubilados, su medio de vida y el de sus familias, normalmente su único medio de vida. Hablamos, pues, de la vida de las personas y familias, de lo que exige su dignidad y los derechos vinculados al reconocimiento de la dignidad de las personas: un salario suficiente para vivir de acuerdo a su dignidad y una pensión igualmente suficiente.

     Pero quienes toman esas decisiones hablan de otra cosa, de algo que llaman «economía», que pretenden plantear como algo técnico y científico, pero que nace de aplicar unos principios ideológicos muy concretos. Por una parte, hay que reducir, sea como sea, la cantidad de dinero público dedicado a las pensiones para desviarlo al pago de los intereses de la deuda (lo primero, según su «economía») y para incentivar, en los que puedan, los planes privados de pensiones, el negocio privado. Por otra, hay que abaratar los costes salariales para lograr empleos mucho más baratos y rentables para la «economía»; así se fomenta el empleo, dicen.

     ¿Qué pasa entonces con las personas? Que pagan un precio muy alto: más insuficiencia de muchas pensiones ya de por sí muy bajas de muchos pensionistas; y más precariedad y empobrecimiento de muchos trabajadores, más sumisos y disponibles para aceptar lo que sea para sobrevivir. Este es el gran mal de fondo de este planteamiento ideológico: que considera los derechos vitales de las personas como un simple derivado de la «economía», en lugar de plantear, como es moralmente exigible desde el reconocimiento efectivo de la dignidad de las personas, que la consideración de los derechos de las personas debe ser principio regulador de la economía.

Continua leyendo

 

 


 

Noticias Obreras nº 1545 (Abril-2013)

Un crimen contra la humanidad

 

1 Abril 2013

     Cada año mueren en el mundo 2.300.000 personas víctimas de accidentes y enfermedades laborales: 6.300 cada día. En España cada día 2 trabajadores fallecen por accidente laboral, 14 sufren un accidente grave y 44 son víctimas de una enfermedad laboral. En los últimos diez años han muerto en accidentes laborales 11.522 trabajadores y trabajadoras. Este hecho constituye uno de los mayores atentados contra la vida en nuestro mundo. Es un crimen contra la humanidad. Lo es porque gran parte de esos accidentes y enfermedades son evitables. No se producirían si el trabajo se realizara en otras condiciones, si se organizara de otra manera, si se utilizaran para evitarlo los conocimientos y los medios técnicos de que disponemos.

     El 28 de Abril, Jornada Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, pretende que no olvidemos este crimen y asumamos la responsabilidad de hacer todo lo posible para acabar con él. Esta jornada de denuncia y movilización sindical nos llama a que, cada día, tengamos presentes a las víctimas y a sus familias, crezcamos en conciencia social de la enorme gravedad de esta situación, reivindiquemos y luchemos por condiciones de trabajo dignas y seguras para las personas. Su cercanía al 1º de Mayo es muy significativa. El 1º de Mayo es un signo de la historia de la lucha por el reconocimiento efectivo de la dignidad de las personas en el trabajo. Y precisamente la negación de la dignidad de las personas en el trabajo es la raíz del crimen contra la humanidad que son esos 2.300.000 personas que mueren cada año víctimas de accidentes y enfermedades laborales.

     «El derecho a un ambiente de trabajo y a procesos productivos que no comporten perjuicio para la salud de los trabajadores» es un derecho fundamental de las personas (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 301). Derecho que es sistemáticamente violado. A veces por condiciones horrorosas de trabajo, sin medida alguna de seguridad, que provocan «accidentes» en los que mueren muchos trabajadores y trabajadoras (como, por ejemplo, los frecuentes accidentes en minas de muchos lugares del mundo o los incendios en fábricas textiles asiáticas). Otras por las malas condiciones de trabajo y el incumplimiento de las medidas de seguridad, provocadas por la creciente precarización del empleo (como ha ocurrido y ocurre en nuestro país entre otros muchos). Pero también, en una situación como la actual, por el chantaje permanente del desempleo masivo y el empleo al precio que sea, que deterioran gravemente la salud de trabajadores y trabajadoras.

Continua leyendo

 

 

 
 

Noticias Obreras nº 1544 (Febrero-2013)

Lógica mercantil

 

6 Febrero 2013

     Algunos gobiernos están utilizando el pretexto de la crisis económica y de la falta de recursos en los presupuestos públicos (provocada por la decisión política de dar prioridad absoluta al pago de los intereses usureros de la deuda) para extender aún más en la vida social la lógica mercantil y entregar al negocio privado cada vez más aspectos de la vida social, incluidos bienes básicos que responden a derechos fundamentales de las personas, como es el caso de la sanidad. Antes ya se hizo con empresas públicas y la gestión de servicios sociales.

     Esta opción política no tiene nada que ver con las necesidades sociales, ni es algo ineludible. Es una decisión política vinculada a la ideología neoliberal, la que propagan los más poderosos económicamente para defender sus intereses ilegítimos. Una ideología que es contraria al bien común y difunde «la convicción de que el crecimiento económico se ha de conseguir incluso a costa de erosionar la función social del Estado y de las redes de solidaridad de la sociedad civil, así como de los derechos y deberes sociales» (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2013, n. 4).

     Que los gobiernos sucumban a estas pretensiones, como hace tiempo está ocurriendo, es síntoma de su falta de voluntad de servir a la sociedad haciendo frente a las pretensiones insaciables de los más ricos. Las políticas que buscan extender la lógica mercantil en la vida social sufren un grave extravío, pues ignoran que «la actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil» (Benedicto XVI, «Caritas in veritate», 36). Antes al contrario, la lógica mercantil sin límites es fuente de una creciente desigualdad e injusticia social y aparta al ser humano de su vocación a la comunión social.

Continua leyendo

 

 

Noticias Obreras nº 1543 (Enero-2013)

Caridad política

 

31 Diciembre 2012

     Caridad y política son dos palabras muy desprestigiadas en nuestra sociedad por una visión deformada de ambas. Por caridad se entiende frecuentemente «limosna», «asistencialismo», la mera ayuda puntual que damos a alguien y que no se plantea la lucha por la justicia, porque no ve más o porque quiere eludirla. Por política se suele entender «lo que hacen los políticos», identificándola con un entramado de intereses, privilegios, manipulaciones…, «todos son iguales», alejada de las necesidades sociales, ajena a nosotros y en la que no queremos implicarnos, lejos de nuestra vida cotidiana, algo de lo que somos espectadores y no actores.

     Sin embargo, necesitamos las dos cosas como el aire que respiramos: vivir la caridad y vivir la política como algo propio, profundamente humano y necesario para construir humanidad. Pero entendidas de otra manera. La caridad es el amor que nos hace capaces de poner por delante lo que necesita el otro, que nos lleva a poner la vida al servicio de que el otro viva, realice su humanidad y así crezcamos juntos como personas. En particular es la reacción ante el sufrimiento del otro, especialmente el sufrimiento injusto de los empobrecidos, que nos lleva a hacer todo lo posible por eliminar ese sufrimiento y a sentir que no hay excusa posible para no hacerlo. La política es la actividad de toda la sociedad, de las personas, de las organizaciones sociales, de las instituciones…, para colaborar a construir una vida social más justa y humana, relaciones sociales de mayor fraternidad.

     De esa caridad y de esa política es de la que decimos que necesitamos como del aire que respiramos. Y necesitamos vivirlas juntas, uniendo amor y justicia. Porque ese amor es el que fundamenta la lucha por la justicia y porque sin esa lucha por la justicia en realidad no hay amor. A eso es a lo que la Iglesia llamamos (y practicamos mucho menos de lo que debiéramos) «caridad política». Necesitamos, todos, crecer en vivir la caridad política que «no se trata solo ni principalmente de suplir las deficiencias de la justicia, aunque en ocasiones sea necesario hacerlo. Ni mucho menos se trata de encubrir con una supuesta caridad las injusticias de un orden establecido y asentado en profundas raíces de dominación o explotación. Se trata más bien de un compromiso activo y operante, fruto del amor cristiano a los demás hombres, considerados como hermanos, en favor de un mundo más justo y más fraterno, con especial atención a las necesidades de los más pobres» (CEE, «Los Católicos en la Vida Pública», 61).

Continua leyendo

 

 
 

La Navidad y los ricos

 

Reflexión de Álvar Miralles (Consiliario General de la Hoac))

 

 

Noticias Obreras nº 1542 (Octubre-2012)

La quiebra de la democracia

 

30 Noviembre 2012

     La huelga y las movilizaciones sociales del pasado 14 de La huelga y las movilizaciones sociales del pasado 14 de noviembre han tenido un planteamiento muy claro: las decisiones políticas que se están tomando son injustas porque están empobreciendo a miles y miles de familias, están empobreciendo a los empobrecidos, están haciendo retroceder los derechos laborales y sociales de personas y familias; y no están representando nada para que quienes han provocado la crisis paguen la enorme deuda que tienen con la sociedad, continúan enriqueciéndose mientras los pobres son empobrecidos cada vez más; están construyendo una sociedad cada vez con mayores desigualdades; por eso se pide modificar de raíz esas políticas.

     El Gobierno responde que no va a rectificar, que continuará con las mismas políticas, porque no hay otro camino para recuperar la economía. Insiste, además, en que la huelga y las movilizaciones perjudican «la imagen» de España. Es curiosa esa preocupación por «la imagen», porque contrasta con la cruda realidad. La realidad de seis millones de desempleados con unas políticas que siguen favoreciendo la destrucción de empleo, de ocho millones de personas que subsisten solo con la asistencia social, de dos millones de familias sin ingresos, de más de dos millones de niños y niñas viviendo por debajo del umbral de la pobreza, de los miles de familias a las que una ley hipotecaria que legaliza el robo y la práctica usurera de los bancos ha dejado sin casa, de la reducción de las prestaciones por desempleo, del absoluto deterioro de los derechos de trabajadores y trabajadoras, del deterioro de la sanidad y la educación por recortes sin fin… Esa es la realidad. ¿De qué «imagen» está preocupado el Gobierno?

     Esa realidad muestra una profunda quiebra social que se expresa en el aumento incesante de los empobrecidos y de las desigualdades. Continuar con las mismas políticas que han conducido a esa quiebra social, diciendo que son la única política posible para recuperar la economía, es utilizar a las personas como si fueran cosas. Porque no es simplemente que se estén imponiendo sacrificios a las personas, es que se está sacrificando a las personas en nombre de una supuesta recuperación económica que no se ve por ninguna parte. Lo que se está haciendo es ignorar un principio básico de humanidad, que es el que permite construir una sociedad más justa: las personas siempre deben ser lo primero. Así lo recordaba al inicio de la crisis Benedicto XVI: «El primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad, pues el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico-social» («Caritas in veritate», 25).. ...

Continua leyendo

 

 

Obreros Cristianos de Portugal y España ante la jornada europea del 14-N

 

Obreros Cristianos

 

Leer el comunicado

 

 


 

Noticias Obreras nº 1540 (Octubre-2012)

Iglesia de Jesucristo, Iglesia de los pobres

30 Septiembre 2012

     El 11 de octubre de 2012 se celebra el 50º aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II. Esta fecha es la que ha escogido Benedicto XVI para proclamar un Año de la Fe. Será una ocasión propicia para que comprendamos con mayor profundidad que el fundamento de la fe cristiana es «el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, Jesucristo, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» («Deus caritas est», 1).

     Ese mismo 11 de octubre, pero del año 1962, se inauguraba la primera sesión del Concilio Vaticano II. Un concilio que contribuyó decisivamente a cambiar en profundidad la vida de la Iglesia en mayor fidelidad al Evangelio de Jesús, a pesar de sus lógicas limitaciones, y  que ha dado muchos frutos en la vida de la Iglesia en favor de su servicio a la humanidad. Un concilio que en no pocos aspectos es hoy más un desafío que una realidad en la vida de la Iglesia, siempre necesitada de conversión a Jesucristo y de renovación. Un concilio que sigue siendo un camino abierto para hoy y para el futuro.

     Aquí es imposible aunque solo fuera enumerar toda la riqueza del Concilio Vaticano II y lo que significa hoy para nuestra Iglesia. Por eso, solo vamos a subrayar un aspecto que destacaron los dos papas del Concilio. Juan XXIII invitó al Concilio a tener ante el mundo una mirada y una actitud de «misericordia», para servir mejor a la humanidad reconociendo y ayudando a reconocer la presencia amorosa del Dios de Jesús en nuestro mundo y nuestra historia. Pablo VI subrayó, en ese mismo sentido, que en el Concilio «hemos aprendido a amar más y servir mejor». ...

Continua leyendo

 

 

 

Noticias Obreras nº 1539 (Septiembre-2012) 

Decisiones injustas e inmorales.

 

31 Agosto 2012

     Parece que vivamos en el país de los eufemismos. El diccionario de la Real Academia de la Lengua define «eufemismo» como un «modo de decir para expresar son suavidad o decoro ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante». La verdad es que se podría decir más claro: es no llamar a las cosas por su nombre, a veces con la intención de ocultar la realidad. Eufemismos como «ajustes», «austeridad», «racionalización»…, que utilizan algunos responsables políticos para explicar sus decisiones son, más que otra cosa, un intento de ocultar la realidad.

     La política que comenzó a practicar el gobierno del PSOE y ha llevado al extremo el gobierno del PP, caracterizada sobre todo por poner el acento en el recorte drástico del gasto público, es, desde un punto de vista «técnico», más que discutible. A la vista están sus resultados económicos: los recortes no tienen fin porque la situación no mejora con esa política sino todo lo contrario. De hecho, desde un punto de vista «técnico» esas políticas son criticadas por economistas que opinan que es necesario tomar otras decisiones bien distintas, porque las que se están tomando solo deterioran cada vez más la economía e incrementan las desigualdades sociales. La tan repetida afirmación del Gobierno de que no es posible hacer otra cosa también es discutida desde este punto de vista «técnico».

Continua leyendo

 

 

 

Noticias Obreras nº 1538 (Agosto-2012) 

Trabajo, pobres y organización social.

 

31 julio 2012

     En su encíclica sobre el trabajo humano («Laborem exercens»), Juan Pablo II, recogiendo una larga tradición en la reflexión social de la Iglesia, hacía dos afirmaciones que son hoy de enorme actualidad e importancia. La primera se refiere al trabajo humano como clave esencial de la organización de la vida social, si se piensa ésta desde la búsqueda de «hacer la vida humana más humana»: «El trabajo humano es una clave, quizá la clave esencial, de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre» (LE 3). La segunda a la causa de la dignidad de las personas en el trabajo como esencial para la justicia social, porque su negación fabrica empobrecidos, y como central para el ser y la misión evangelizadora de la Iglesia: «Para realizar la justicia social (…) son siempre necesarios nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo. Esta solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre. La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la “Iglesia de los pobres”. Y los “pobres” (…) aparecen en muchos casos como resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano: bien sea porque se limitan las posibilidades del trabajo –es decir por la plaga del desempleo–, bien porque se desprecia el trabajo y los derechos que fluyen del mismo» (LE 8).

Continua leyendo

 


 

Noticias Obreras nº 1537 (Julio-2012)

 

Otro ataque del individualismo a las pensiones

 

30 junio 2012

     Con todo el ruido sobre el sistema financiero está pasando casi desapercibido el grave peligro que se cierne sobre el sistema público de pensiones. Una vez más se está utilizando la crisis como pretexto para seguir minando una de las conquistas sociales más importantes de los trabajadores y trabajadoras: un sistema público que garantice pensiones dignas para la vejez. Un día se hacen insinuaciones sobre las dificultades de tesorería de la Seguridad Social; otro se habla de que será necesario acelerar la entrada en vigor de la reforma del sistema de pensiones aprobada en 2011; otro la OCDE, organismo internacional defensor a ultranza de las perniciosas políticas neoliberales, vuelve a lanzar el mensaje de que los sistemas públicos de pensiones no son sostenibles, que son precisos los planes privados de pensiones…, e incluso habla de plantear la obligatoriedad de cotizar a planes privados de pensiones complementarios de las pensiones públicas, otro…

 

Continua leyendo

 

 

 

 


 

Noticias Obreras nº 1536 (Junio-2012)

 

La imprescindible reforma del sistema financiero

 

30 mayo 2012

     Que tenemos un grave problema con el sistema financiero es evidente. Que no se han tomado las medidas necesarias para modificar esa situación también lo es. Necesitamos urgentemente que los poderes públicos ejerzan su responsabilidad hacia el bien común tomando medidas para reformar en profundidad el sistema financiero, protegiendo a la sociedad del enorme peligro que representa la codicia sin límites del dinero, y para orientar las finanzas al único objetivo que puede legitimar su funcionamiento. Como dice Benedicto XVI en «Caritas in veritate»: «Se requiere que las finanzas mismas, que han de renovar necesariamente sus estructuras y modos de funcionamiento tras su mala utilización, que ha dañado la economía real, vuelvan a ser un instrumento encaminado a producir mejor riqueza y desarrollo. Toda la economía y todas las finanzas, y no solo algunos de sus sectores, en cuanto instrumentos, deben ser utilizados de manera ética para crear las condiciones adecuadas para el desarrollo del hombre y de los pueblos» (CV,25). ...

 

Continua leyendo

 

 

 

 


 

Noticias Obreras nº 1535 (Mayo-2012)

 

Los sindicatos y "los ojos distraidosde la sociedad"

 

30 abril 2012

     La celebración del 1º de Mayo es una buena ocasión para que los trabajadores y trabajadoras, el conjunto de la sociedad y también las comunidades cristianas, reflexionemos sobre la que ha sido y es la organización por excelencia de los trabajadores: los sindicatos. Esta reflexión es importante por tres razones. Primera, porque hace tiempo que los sindicatos son víctimas de un ataque indecente por parte de quienes quisieran verlos desaparecer, pues saben que son un obstáculo para la pretensión de las políticas neoliberales de acabar con los derechos de las personas en el trabajo. Segunda, porque no pocos trabajadores repiten de forma ingenua algunos de los «argumentos» que difunden quienes quisieran acabar con los sindicatos, y porque otros muchos trabajadores sienten, con razón, que los sindicatos no los representan como debieran. Tercera, porque los trabajadores y trabajadoras necesitamos los sindicatos; sobre todo los necesitan los más vulnerables y empobrecidos para defender sus derechos, y para ello el movimiento sindical necesita renovarse y fortalecerse superando importantes defectos que hoy tiene. ...

Continua leyendo